Quienes se encuentren solos deberán apelar a su verdadero yo para poder conquistar, quítese las dudas y salga al ruedo con su propio pájaro interno cantando orgulloso. Emprenda la tarea de conocerse a sí mismo, y empiece por preguntarse qué desea, qué necesita y quién es... realice una lista de actividades necesarias, de concreciones fundamentales y de deseos imposibles... sueñe, desee y piense en ello a diario abriendo las puertas de esa realidad oculta pero existente. Pregúntese: ¿Por qué no has desaparecido de mi vida, por qué sigues aquí si yo ya te dije “hasta la vista…”?